Otrosí por Ángel Ruiz Cediel

image

Nos alimentamos de esperanzas, crecemos soñando y pretendemos dirigirnos a utopías; pero tenemos que asumir que lo hacemos prisioneros en el campo de concentración de la realidad.

El faisán vuelve a cantar en España, y una «imprudencia», en el decir de los responsables de Interior, alerta a los responsables de ETA que pretendía capturar la Guardia Civil en una operación largamente estudiada, y los faisanes, por segunda vez ya, levantan el vuelo y todo ha quedado en agua de borrajas. Según parece, lo importante de la operación de la Guardia Civil era la documentación que pretendían capturar; pero era una documentación lo bastante comprometida, en el decir de los más sabios, como para que fuera un serio inconveniente que un Cuerpo honesto como la Benemérita tuviera acceso a ella, porque quedaría al descubierto que el anterior vuelo del faisán, el anterior chivatazo que libró a ETA de una captura comprometida, era un pacto en realidad. Mismo pacto, el de la paz-tregua acordada en las reuniones secretas habidas entre el partido bipolar y la banda, que habría facilitado la liberación de presos so pretexto orquestado de la sentencia polémica de Bruselas que «sugería» la derogación de la Doctrina Parot, merced a la cual fueron puestos en la calle no solamente los más peligrosos etarras, sino también, como coartada según los especialistas, a peligrosísimos e irrecuperables psicópatas y sociópatas criminales. El escándalo es tal que la Fiscalía, «su» Fiscalía, no ha tenido más remedio que iniciar una de esas investigaciones que, como en el caso anterior del otro Faisán, quedarán en nada; pero algo había que hacer. Cosas del teatro, y si entonces fue la mano izquierda del poder la actuó con diligente locuacidad para dar el chivatazo, ahora lo es el brazo derecho de ese organismo, que un miembro también del mismo corpus, pero del otro lado. Entre bueyes no debe haber cornadas.

image

Otrosí:

En este país de Nuncajamás en el que las gallináceas cacarean una cosa y la realidad se empeña en demostrar lo contrario, resulta que la justicia igualitaria que consagra la Constitución está siendo puesta continuamente en tela de juicio, sin duda para que los que aún se libran de las alambradas de la realidad gracias a sus sueños, despierten y comprueben que sus ángeles guardianes son, en realidad, carceleros. Tal que así, en un ámbito donde a cualquier socio de una empresa que perpetra delitos de cualquier clase se los empapela ipso facto —excepto que sean personajes importantes o influyentes—, el Estado mismo se moviliza a marchas forzadas de las maneras más ridículas y evidentes para evitar, a cualquier precio, incluso el de la risión, que la princesa sea imputada. Cualquier otro ciudadano en sus mismas circunstancias, lo mismo que un ciudadano sin influencias políticas a diferencia del esposo de la princesa, Urdangarín, hace tiempo que se pudrirían en un calabozo de castigo y sería la misma fiscalía y los mimos jueces los que reclamarían más y más látigo. Diferencias de cuna, abolengo y de sangre azul, pues que la ley es de espino de para los ciudadanos de a pie y de seda para quienes son los dueños de la realidad y rigen el campo de concentración social. Ya se ve que, aunque quede más que claro que los pillos corruptos facilitan las privatizaciones y orquestan los mandatos de los… «mercados» con sus trampas para que las empresas públicas sean privadas, si fueren o fuesen condenados —excepcionalmente y con penas tan ridículas que producen sonrojo—, ni tienen que ingresar en prisión siquiera, y, si no les quedara más remedio porque les atropellan los hechos, siempre les queda una intervención salvífica del Gobierno para que les apliquen amnistías oportunísimas, de esas que producen patentes de corso a raudales, nunca mejor dicho.

image

Otrosí:

Pero si en algún caso, además del citado, queda prístinamente claro que la Fiscalía y los jueces se conducen de una manera tan absolutamente execrable, es sin duda en el caso de ese juez que se atrevió a meter el diente al expresidente de Caja Madrid, entidad bancaria en la se «disiparon» miles de millones de euros en beneficio de ignotos bolsillos particulares y cuyos desfalcos abonarán a intereses exorbitantes los ciudadanos. No en vano se les han condonado a los bancos 38000 millones de euros, que es aproximadamente el 3,5% del PIB, porque los choris andaban cortos de dineros. Esto es un atraco, y no los de las películas. Pues bien, en el caso de ese juez, como ya sucediera con Garzón, el otro juez que se atrevió a meter el diente a los políticos que servían «desinteresadamente» a los «mercados» con sus corruptelas, no solamente le han puesto ante otros jueces más de su cosa para que posiblemente le inhabiliten de por vida, sino que se ha movilizado la Fiscalía y todos los vectores reaccionarios de la realidad, no para investigar los más 8300 correos electrónicos del tal Blesa, el expresidente de Caja Madrid a quien imputó y envió a la cárcel por unos días ese díscolo juez, sino precisamente para impedir, según parece, que puedan usarse estos correos electrónicos como pruebas, ya que en ellos se manifiesta, según han publicado numerosos medios de comunicación, que el tráfico de influencias y el manejo espurio de capitales era una práctica habitual y arbitraria, y que jugaban con los dineros de los ciudadanos como si fueran una mafia en toda regla. Es decir, que en vez de defender los intereses de los ciudadanos, tal y como exige el puesto y la misma Constitución, los fiscales se consagran a evitar que las leyes caigan sobre los «coadyuvantes» corruptos de los «mercados», porque según se ve hay nombres y apellidos, papás expresis e hijos aplicados, que sacaban excelentes tajadas de todo esto. Hay quienes se preguntan por qué, y lo es porque todavía no se ha comprendido que para que las privatizaciones sean posibles hay que quebrar el Estado, y nada más imprescindible para conseguir esto que una buena recua de corruptos sin escrúpulos. Después de todo, no son los honrados los que destruyen las pruebas, sino precisamente lo contrario, y no hace tanto que el mismo presidente, cuando fue entrevistado por ese canal informativo norteamericano, respondió a la cuestión plantada sobre si su partido destruía pruebas que le incriminaban en el Caso Bárcenas y se financiaba irregularmente, con un lacónico «No hay pruebas». Y no las hay, por supuesto, porque los ordenadores fueron borrados, los registros destruidos y no se practico por parte del juez de turno registro alguno hasta todas las pruebas fueron machacadas, tal y como sería preceptivo en cualquier otro procedimiento…, si es que los sospechosos no pertenecieran a la Orden Negra. Tal para cual, y seguimos pitando. Una estupenda lección para los que todavía sueñan.

image

Otrosí:

La imágenes de unos guardias de seguridad dando una paliza memorable a una familia francesa en un supermercado de Torrevieja ha convulsionado al país, especialmente en este momento en que estos individuos han sido elevados por ley (espuria) al rango de agentes del orden, policías o lo que se quiera, suponiendo esto una privatización real y de facto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Se supone, ya lo veremos, que con la misma impunidad, pues que uno de estos brutales guardias, que bien se vio cómo se empleaba a fondo con sus puños contra una indefensa mujer y ante los hijos de ésta —de raza negra, conviene decir —, ha presentado una contrademanda con parte de lesiones incluido, no se sabe si porque se sintió herido en sus puños por las costillas de la agredida. No quiero ni pensar qué hubiera sucedido en ese «cuarto ciego» en el que a contraley metieron contra su voluntad a sus víctimas los guardias, o qué sucede habitualmente esos espacios arbitrarios cuando no son grabados por un hijo de las víctimas o algo así. Seguro que habrían sido los agredidos violentos delincuentes, o nada más que no nos habríamos enterado de nada, sino a lo sumo algún centro de urgencias de Torrevieja al que habrían acudido los «accidentados». No es mala esta grabación como prueba, pero no se sabe si la contrademanda del guardia de seguridad tendrá un efecto laudatorio, porque ya se sabe que entre demandas cruzadas entre un agente del orden y un ciudadano cualquiera…, el ciudadano está jodido. En fin, es lo que hay, y ya veremos en qué termina la cosa, pero es bueno este suceso para que el personal se vaya enterando de qué va la cosa, porque este es el futuro. Me juego una peseta de cuando entonces, una rubia, a que en un par de años, en vez de Guardia Civil o Policía, tenemos a Blackwater o similar haciéndose dueños de las calles en plan Bagdad o Falulla. España es ya casi un ente perteneciente a multinacionales de lo que sea, y es natural que esas multinacionales exijan que sean sus tropas las que pastoreen a sus «consumidores». Así como los mercenarios no tienen que responder por genocidios o matanzas que perpetran allá donde les destacan, para que los países invasores puedan mantener sus manitas limpias de cara al respetable, de eso mismo irá aquí la cosa en breve. Ya se ven los efectos de elevar a la categoría de agentes del orden a los guardias de seguridad, y eso que estamos en los primeros pasos. Si a los mossos y a todos esos que condenaron los tribunales por brutalidad los indultaron los gobiernos, ya se puede suponer sin margen de error de qué va a ir la cosa de aquí en más. Tiempo.

image

Otrosí:

Entre absurdas noticias que ocupan de punta a término los telediarios —daría un huevo por saber quién elige las noticias y quién orquesta a todas las cadenas para que cuenten las mismas idioteces sin sentido—, ha pasado casi desapercibido el hecho de que el Ejército ha sido reducido a un puñado de «profesionales» que, eso y nada, es lo mismo. Vamos, que lo han liquidado con la excusa de la crisis, y aquí conviene detenerse y considerar que esta crisis era necesaria para todo esto. No hay que hilar mucho, pero privatizaciones salvajes, expropiación o enajenación del Estado y su independencia a favor y en beneficio de intereses espurios y liquidación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, incluido el Ejército, solamente conducen a una liquidación real y palmaria del propio Estado. Después de todo, ¿para qué se quiere un Ejército que defienda la independencia de un Estado que no es independiente y que es de otros?… Pues eso, que lo defiendan sus dueños. Y, como decía antes, será Blackwater o quien sea quien se tenga que hacer cargo de él o de sus partes. Y si quieren hilar más, pues ya se pueden imaginar que sin esta crisis no se habría podido hacer lo que se está haciendo, porque faltaría la excusa razonable, y sin corruptos no se hubiera podido plantear siquiera algo parecido. Lo que antes era simple «traición», ahora, gracias a la crisis y al lenguaje políticamente correcto, es «reducción de costos a causa de la crisis.» Quien no comprenda esto, que se lo haga ver de urgencia porque su caso es grave.

image

Otrosí:

Los hay que están como unas pascuas de contentos porque dicen que la crisis se termina, y lo dicen apoyándose en que sube la bolsa y baja la prima de riesgo. Bueno, y también en que desciende el número de desempleados. Estupendo, estamos como en Nuncajamás, a pesar de que nadie encuentra empleo, las cifras de disminución de desempleo obedecen a menos de la mitad de las personas en edad de trabajar que han sido expulsados de su propio país (o lo que queda de él) para buscarse la vida allende nuestras fronteras, y todos tan contentos. Debe ser que porque esa más de la mitad de la población que ya está en las riberas de la miseria juegan en la bolsa con sus ingentes fortunas, o porque los hambrientos que llenan hasta desbordar los muladares que están inundando ya España ganan fortunas con que baje la prima de riesgo. Todo buenas noticias. Esta ha de ser la causa, sin duda alguna, por la que en todos los telediarios nos fríen con lo bien que está la bolsa y tal, y cuando ponen el colorín colorado y termina la orgía de gilipolleces de los noticieros, uno sale a la calle y ya no ve el desmadre de país que tenemos, a las legiones de gentes que buscan algo que comer en los contenedores de basura o hacen cola ante instituciones particulares benéficas, ni sabe siquiera que casi un cuarto de la población hace tiempo que no come como Dios manda. Los telediarios son a la realidad lo mismo que el ayuno es un remedio contra el hambre: es la política de los miserables, no en vano esta mal llamada crisis ha producido más millonarios que pobres.

image

Otrosí:

Me encantan los políticos y su enorme capacidad camaleónica. No; no lo digo por ese político que, proviniendo del FRAP —grupo considerado terrorista de extrema izquierda hace apenas un par de décadas—ahora ha recalado en el PP y se le acusa, tras pasar por varios de sus gobiernos autonómicos, de apropiarse de fondos destinados a las ayudas internacionales a países hermanos en vías de desarrollo. Vamos, que le acusan de robar a los pobres para dárselo a sí o a otros ricos, en plan reflejo de Robin Hood. Mientras tenemos un ministro de Economía matahombres y «sobrao» que lo mismo te arruina a impuestos torcidos y retorcidos que dice tacos como una bestia tabernaria o te dice «¿a que te meto?…» con su cuarto kilo, estos pillos, especialmente si son de su partido —ahí están los informes de Hacienda sobre la princesa y tal—, están a salvo de «to». No es este pillo valenciano que esta siendo juzgado el primero en hacer algo parecido, ni mucho menos, y hasta hemos tenido a quienes montaron ONGs para hacer turismo aventura-caritativo, a quienes siendo sindicatos atracaron los fondos destinados a ayudar a los trabajadores más necesitados y hasta a Instituciones públicas que otorgaron las ayudas que concedían… a sí mismos o a empresas de coleguis en el choriceo. Algo ejemplarizador, sin duda, de qué clase de dirigentes tenemos, especialmente considerando que contamos con señorías —casi todas—, de esas que okupan los parlamentos, que llevan 37 años mamando de la teta patria en base a prebendas y a pegarse una vida a todo lujo mientras el país languidece en una miseria que se multiplica como la sarna. Eso sí, tienen una excelente verborrea y no hay tertulia que se pierdan con sus sabios consejos sobre las soluciones que debieran pasar por su detención y enchiqueramiento en un penal en Molokay. Sabiduría que nos ha conducido a todos exactamente hasta donde estamos, mientras ellos prosiguen adorándose su cósmico ombligo y comiendo caviar a dos carrillos. No tienen ellos la culpa, sin embargo, sino quienes les votan. De no haberlos, tendrían que trabajar en otra cosa o asaltar sucursales bancarias, y los pobres, por honestidad manifiesta, ni saben cómo se hace una cosa ni la otra. La democracia, después de todo, es la fórmula política para que los ciudadanos sean choriceados con la misma impunidad y violencia que en una dictadura, aunque con buenas maneras y de buen rollito, eso sí; y, si no, con excusas de todo tipo y poniendo cara de buenos chicos.

image

Otrosí:

Sacyr, la superempresa española especializada en truquis con macroobras, la monta en Panamá con él canal segundo que se adjudicó por un importe «imposible» de cumplir, según su competencia de EEUU, Japón, Alemania y otras potencias, y ahora quiere casi otro tanto como lo pactado para concluir la obra. Es la técnica habitual en España para enriquecerse a trasmano: obtener una licitación por 10 y terminar la obra a un costo de 1000, como ha sucedido con casi todo lo que ha hecho esta y otras compañías como esta. Que se lo pregunten a Gallardón, verbigratia, o al gobierno valenciano, o al aragonés, o al catalán, o al gallego o a quien sea. Pero que no dejen de consultárselo a los gobiernos latinoamericanos, que también entran en el ajo y son dados al mismo hurto, quién sabe si porque este es parte de la llamada «herencia española». Aquí, por estos lares, es un mal endémico y estamos ciertamente acostumbrados, como por ejemplo a que se le paguen unas decenas de millones de euros a un arquitecto de moda por un proyecto que nunca se realizó, o que le abonen cientos de millones por inútiles obras que, además, son defectuosas en su absoluta totalidad. En Chile, en estos días, nos hemos cubierto de gloria fabricando su primer puente levadizo… ¡al revés! «Alguien» —que a ver quién es porque es el responsable de casi todos los desastres en España y nunca se le logra identificar—, se ve que ha dado la vuelta a los planos o que montó la mitad del puente del revés, y tal cosa, ni casan las dos mitades ni nadie se quiere hacer responsable del desastre, lo mismito que en Panamá. Pues una cosa tienen segura los panameños: o aflojan la pasta, o los barcos que van a pasar por ese segundo canal, serán de papel y lo harán sobre secano. Baste con decir que al expresidente de esta compañía le han pillado con un pastazo en Suiza, de modo que ya se pueden imaginar qué podemos suponer los ciudadanos de a pie de los porqués y de los de dónde. Pero, en fin, no ha sucedido sino lo natural cuando se pone al zorro a cuidar de las gallinas.

image

Conclusión:

La realidad es la que es, pero cabe todavía la esperanza y nos podemos dirigir hacia la utopía, aun desde el interior de este sórdido campo de concentración rodeado de las concertinas salvajes de unos políticos desaprensivos. Han sido la presión popular masiva, la concienciación popular y la acción ininterrumpida las que han logrado que, al menos de momento, sea paralizada la privatización de la Sanidad en Madrid. No; no ha sido ningún partido, ni tampoco ningún político por mucho que protestara —seguramente lo hacía porque no entraba en el reparto de comisiones o de futuros espléndidos—, sino la tenacidad popular. Vale, sirve, es útil. Por eso han hecho leyes estos políticos mendaces para prohibir las concentraciones populares, las manifestaciones y aun están estudiando poner en planta la censura con todas sus tinieblas. Pero ha servido y, como todavía quedan un par o tres de jueces honrados, se puede hacer algo. La cuestión es no cejar, porque los corruptos son muy persistentes en sus instintos primarios, y a poco que se den cuenta de que la peña afloja, volverán a la carga y terminarán privatizando el respirar hondo. Véase cómo están los hospitales, recortados en suministros y personal hasta reducirlos a cosa del Tercer Mundo (sin faltar), y todo ello como una maniobra orquestada y organizada meticulosamente para parezcan campos de refugiados en una pandemia. De la misma manera que aquí ha funcionado con la Sanidad, lo hará con todo lo demás si la población se une en un coro que se haga oír. También está dando resultado con la repugnante cuestión de los desahucios, y lo dará con la barbarie de las subvenciones recortadas a los colectivos más necesitados. La solución se encuentra en no votar a estos miserables, en enfrentarlos tan continua y tenazmente como ellos lo son para perpetrar sus daños, y hasta es seguro que, andando el tiempo, crezca el número de jueces y fiscales honestos de tal modo que a todos estos políticos, desde 1978 para acá, a todos absolutamente, les podamos pasar factura. Es probable que para entonces hayan logrado vivir una vida de regalo a costa de la población maniatada por sus mentiras y falsedades, pero podremos regalarles un ocaso de regalo en penales sombríos para ponerles a salvo de los calores. Se lo debemos por los servicios prestados, y nos lo debemos aunque nada más sea que para mantener vivas nuestras esperanzas. Sin esperanzas ni utopías a las que dirigirse, la realidad deja de ser un sueño para convertirse en una pesadilla: justamente lo que estamos viviendo. Por simple honradez, debemos devolverles parte, al menos, de lo mucho que los políticos nos han dado: dolor y miseria sin contemplaciones ni misericordia.

http://extrarradios.es//product_info.php/products_id/1267?osCsid=jqpulvbtt6qdpeamu00svubq11

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s